El mundo, una cuestión de educación

pexels-photo-401683Hemos creado un mundo complejo, artificial, lleno de lenguajes y símbolos. Un mundo tan complicado que para que nuestros vástagos puedan rel
acionarse con él, deben enclaustrarse durante años en centros de educativos. Es un proceso largo, que se amplía cada día más, exigiendo a los nuevos individuos más y más conocimientos para poder, ya no entenderlo, sino integrarse como individuo útil con opciones de futuro.

En este proceso voraz de aprendizaje por supervivencia se nos olvida que en la definición de educación nos encontramos con los términos: “moral y afectiva”. En está sociedad donde oigo una y otra vez menciones a la novela “1984” de Orwel, me encuentro a cada paso con los hombres de gris que describía Ende en “Momo”. En la llamada cuarta revolución industrial, cuando deberíamos tener mayores conocimientos, comodidades y disponer de tiempo para desarrollo personal y familiar, nos encontramos con una sociedad cada vez más individualizada, esclavizada laboralmente y un sesgo educativo latente que impide el funcionamiento del mal llamado ascensor social.

Se nos ha olvidado un punto fundamental para está compleja estructura a la que llamamos sociedad. Educar para vivir en ella. La mejor arma contra los racimos, las xenofobias o los extremismos es la educación. Educar para entender las normas sociales y a su vez para ser capaces de tener un pensamiento propio que les lleve a transgredir estas normas cuando sea necesario.

Vivimos rodeados de palabras como “populismo” “extrema” “radicales” “racismo” vemos como esas corrientes se extienden, como los diferentes gobiernos y organizaciones intentan implementarnos su forma de pensar como verdad única. La educación son los anticuerpos de la razón. No podemos permitir que la crisis, nada ni nadie, sea justificación para devaluar nuestro sistema de educación. Debemos exigir un pacto en firme por la educación y un sistema laboral que permita a los padres tener tiempo para educar a sus hijos. No serán las bombas las que destruyan al mundo, sino aquellas personas que decidan lanzarlas.

Mundo Impar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: