Pequeños pasos para hacer un mundo mejor

Todos queremos que el mundo sea un lugar mejor, pero por muy grandes que sean nuestros deseos, es difícil llegar a tales aspiraciones ¿o quizás no? Puede que no podamos cambiar el mundo, al menos de hoy para mañana, pero si podemos empezar a tomar decisiones sobre cómo queremos que sea. ¿Y como hacer algo así? Pues os propongo una pequeña idea:

comida

Estamos cansados de escuchar que no podemos hacer nada, que las grandes corporaciones, que los gobiernos, que los mercados… Pero a todos ellos se les olvida que al final, para que un emporio funcione tiene que vender y los compradores somos todos nosotros. ¿Qué pasaría si nos ponemos de acuerdo y dejamos de comprar a una empresa?

Hasta este punto, es un mensaje que todos conocemos, pero quizás haya alguna diferencia que podamos observar. No es cuestión de ir cerrando empresas por ahí, sino de pedirles calidad en sus productos y dignidad para sus trabajadores. Eso sí, seamos razonables, calidad siempre relacionada a su precio.

Recapitulando, no podemos cambiar el mundo, al menos de un día, para otro, pero quizás si nuestra ciudad o nuestro país. Os pido que os paréis unos segundos a la hora de adquirir cualquier bien o servicio. Pensemos, todos los años se publica una encuesta donde se nos indica el grado de bienestar de los trabajadores en las empresas, como no tiene represaria, no pasa nada, pero ¿Y si empezáramos a adquirir bienes y servicios de aquellas empresas en las que sus trabajadores reconocen tener sueldos dignos, conciliación familiar y horarios justos? Dejando de contratar, en la medida de los posible, con aquellas que que salgan peor paradas, hasta que resuelvan estos puntos.

¿Y qué pasa con los pequeños comercios, las pymes y los productores nacionales o locales? ¿Por qué no potenciar el consumo de bienes y servicios realizados en nuestros alrededores? No por norma, pero si, siempre que dichos productos tengan un justo precio, una buena calidad y estos negocios tengan un trato adecuado con sus trabajadores.

La clase política no encuentra soluciones pongámoslas nosotros. Estimulemos, ya que son de los mejor del mundo, las producción local y nacional. Compremos a aquellas empresas que traten bien a sus trabajadores. Seamos fuertes, hagamos frente y exijamos con nuestro esfuerzo una respuesta por parte del entramado empresarial a nuestras demandas y nuestro apoyo.

Pasos para mejorar la economía y exigir un mejor reparto de la riqueza.

  • Estimular la compra de productos y servicios locales y nacionales.
  • Adquirir productos y servicios de empresas que tributen en España.
  • Utilizar bienes y servicios de empresas que tengan un trato y salario digno para sus trabajadores.
  • Exigir calidad en los productos, servicios y dignidad laboral. (Salarios y horarios)

No más excelsitud, ni sueldos irrisorios. Si podemos cambiar el mundo, pero debemos empezar por cambiar nuestra forma de pensar. Muchas veces nos exigirá un esfuerzo económico, pero también con ello estamos exigiendo medidas.

Muy importante, no caer en los extremismos. Es una cuestión de sentido común y moralidad. Queremos conseguir un mundo más igualitario, no un mundo sesgado y enfrentado.

Salvador Velázquez

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: